Jill es muy juguetona, le encantan los juguetes, las pelotas, lo almacena todo y lo esconde, incluso las zapatillas, calcetines... ;)

Le encanta dar abrazos y besitos, tomar el sol, hacer la croqueta en la hierba, jugar con su nueva familia interespecie, sobre todo con Bruno, con quien ha creado lazos afectivos más fuertes que con el resto

Todavía le asustan los ruidos, las motos, coches, bicis, pero poco a poco se va adaptando a la libertad que tanto necesitaba.

Es una perrita realmente especial, y decidimos llamarla así en honor a Jill Phipps, activista por los derechos animales, que murió atropellada por un camión que llevaba animales al matadero