Él es Bruno, un perro que nos encontramos el 10 de octubre en Albacete. Tras llevarlo al veterinario, comprobamos que no llevaba chip y que se encontraba en buen estado de salud. Se trata de un perro obediente, cariñoso y que presenta algo de miedo ante presencias humanas varones y coches.

Bruno tendrá alrededor de un año de vida, es varón y  es un perro de tamaño pequeño.

Una cosa curiosa que notamos, es que Bruno  no sabía caminar con correa, así que pensamos que de donde viene era una parcela donde se movía sin que lo sacaran a pasear. Hicimos una búsqueda de su acompañante humano, pero viendo que nadie lo reclamaba, decidimos buscarle una nueva familia, pero finalmente se queda con nosotras, por lo bien que se ha adaptado al tipo de vida en el santuario, y con el resto de habitantes, sobre todo con Nico, al que tanto adora.

Es un perro con mucha vitalidad que necesita que le dediquen tiempo para canalizar su energía. En Albacete era el dueño de los pipican, y no en el sentido de territorial, sino en el sentido de que todo giraba a su alrededor. Es muy sociable con todo tipo de animales, además de un excelente hermano.