Junto a él, 3 bebés más llegaban al santuario en un estado lamentable, con diarrea, famélicos, desnutridos, sin saber tomar bibe... Procedían de un hombre mayor que tenía ganado, y adquirió bebés recién nacidos para después venderlos. A los días el hombre enfermó y no pudo hacerse cargo de los más pequeños, muriendo lamentablemente 2 de ellos de hambre y frío

Lamentablemente y por no hacer todo lo posible el veterinario por los 2 bebés más pequeños, Élan y Walter murieron a causa de deshidratación y E Coli.

Una mañana Barry se desplomó en el suelo, a penas podía andar sin caerse, estaba muy débil
Fuimos corriendo al veterinario, y le pusieron una vía, y durante 2 días le tuvimos con fluidoterapia cada hora
Después le poníamos bolos de suero subcutáneos, y finalmente se lo dábamos oral

Con la pérdida tan reciente de los más peques, teníamos mucho miedo de que Barry tuviese el mismo destino, pero por suerte luchó como un campeón todos los días, y cada vez tiene más fuerza y vitalidad

El hambre nunca la perdió, algo muy característico de él, y por ello sabíamos que pedía que luchásemos a su lado 

Ahora es un bebé muy cariñoso, que le encanta tomar bibes, jugar y robarle comida a los mayores, pues cabe por debajo de sus largas piernas