Es una gallina a la que habían encontrado en una casa abandonada, metida en una bolsa, con las patas atadas, había sido arrastrada por el suelo, y tenía un fuerte resfriado.

Sus cuidadoras han luchado por ella desde el primer momento, le dieron su tratamiento y visitaron al veterinario para comprobar que se encontraba bien, y decidieron que el santuario sería su nuevo hogar donde recuperarse por completo y comenzar su nueva vida.

Gracias Svetla Ana por cuidar de ella y confiar en nosotras para ofrecerle una familia que la va a respetar y proteger

 

Sisi posee un carácter especial, suponemos que a consecuencia de vivir sola, pero poco a poco se va adaptando al resto de compañeras y entablando amistad. Sin embargo con las humanas se siente segura y se acerca a curiosear.