La encontraron con las patas atadas a la puerta de la casa de quien la explotaba por sus huevos, para que alguien se la llevara y comiera, o para que la devorasen los perros

Su suerte cambió cuando quienes la encontraron le cortaron las cuerdas y metieron en su coche para ponerla a salvo

 

Sara tiene las alas y el pico muy recortado, para impedir que se escapase y comiera sus huevos

Desconfía mucho de las humanas y con razón, pues hasta hace bien poco no se la ha tratado con respeto, pero con esfuerzo y paciencia estamos consiguiendo ganarnos su afecto

Tiene un plumaje precioso, combinando marrones, negros y verdes, resaltando el rojo de su cresta, lo que la hace preciosa a la vista. Es una gallina muy especial tanto por dentro como por fuera

Ahora comienza su nueva vida, libre de cualquier explotación y beneficio