Salvado a escasos minutos de ser degollado

La historia de Kike es como la de miles de bebés que son asesinados durante todo el año, pero sobre todo en Navidad

Dos individuos estaban en medio de un camino despellejado a un conejo, mientras que Kike esperaba aterrado su turno, atado de una pata para inmovilizarlo
Inge escuchó su llanto, y tras un buen rato persuadiendo a estas personas, consiguió salvarle la vida

Se libró de una muerte segura, señalada en su espalda con spray, a horas de yacer en una mesa rodeado de más animales víctimas de la Navidad y el especismo

Su destino ha cambiado por completo, y ahora comienza su nueva vida, rodeado de cariño, respeto, y una familia interespecie con la que crecer y disfrutar de su infancia

Hemos decidido llamarle Kike en agradecimiento a Enrique Medina Pueyoactivista y compañero por los derechos animales, que nos ha ayudado muchísimo a que el santuario salga adelante

Bienvenido a tu nueva vida Kike